Enfermedades

Cáncer de pulmón: síntomas principales y cómo afrontarlo

cáncer de pulmón: diagnóstico y tratamiento

El cáncer de pulmón es, junto con el de mama y colonorrectal, el más frecuente de los tumores malignos en España, según el estudio sobre las cifras del cáncer en España de la Sociedad Española de Oncología Médica. ¿Qué lo caracteriza? ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Y el tratamiento? Hemos consultado a oncólogos y especialistas de la Asociación Española Contra el Cáncer y esto es lo que nos han explicado.

Conociendo al enemigo: cómo es el cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón implica que las células tumorales afectan e invaden los tejidos sanos del órgano. Este tumor puede aparecer en tres formas diferentes:

  • Por crecimiento localizado desde la pared pulmonar hacia fuera. Esta modalidad de tumor maligno de pulmón puede llegar a afectar a órganos, músculos y huesos de alrededor.
  • Expansión linfática. Se produce cuando la linfa circula con el tumor y llega a los ganglios del mediastino -la zona entre ambos pulmones-.  
  • Metástasis. La difusión de las células tumorales circula a través de los vasos sanguíneos hacia cualquier parte del organismo.

Algunos de los factores que elevan el riesgo de sufrir cáncer de pulmón son el tabaco, la exposición al radón y otros agentes cancerígenos del ambiente, y la propia genética.

Síntomas del cáncer de pulmón

Síntomas del cáncer de pulmón

A diferencia de lo que ocurre con otros cánceres, cuando ataca al pulmón los síntomas solo se revelan cuando ya está algo avanzado, y el malestar obliga al paciente a acudir a consulta. Los síntomas más frecuentes de cáncer de pulmón son los siguientes.

Tos con expectoración

Muy especialmente en el caso de los fumadores, se muestra más persistente y con mayor dureza. Cuando, además se incluye una expectoración sangunolenta o hemoptisis, las alarmas saltan en el paciente.

Disnea

El paciente siente que le falta aire y que le cuesta realizar determinados esfuerzos.

Dolores torácicos

Estos se focalizan en la pared torácica o pleura. Asimismo, se pueden sufrir episodios de disfonía, disfagia o incluso síndrome de Horner si afecta a los nervios del tórax.

En aquellos casos en los que el cáncer de pulmón está más avanzado, los síntomas se agravan: pérdida de apetito, decaimiento, dolores en los huesos, confusión o pérdida de peso, son los más comunes.

Cómo se diagnostica el cáncer de pulmón

Una vez que se han confirmado los síntomas del cáncer de pulmón -previa investigación de antecedentes del paciente, genética, y estilo de vida-, el protocolo continua a través de las pruebas diagnósticas que han de confirmar si los síntomas aciertan, el tipo de tumor maligno de pulmón y el estadio en el que se encuentra.

Análisis de sangre y orina

Esta exploración química permite al doctor conocer cuál es el estado general del paciente, buscando específicamente cualquier alteración en la función de los riñones o del hígado.

Radiografía del tórax

Esta prueba diagnóstica mostrará si existen nódulos en el pulmón o cualquier alteración en estos que lleve a confirmar la presencia de cáncer de pulmón.

Factores que inciden en la aparición del cáncer de pulmón

Citología de esputo

Analiza las células del esputo -secreción de los bronquios-. No siempre resulta eficaz, puesto que, en las fases más iniciales, el tamaño del tumor puede no ser significativo.

Broncoscopia

Examina la tráquea y los bronquios desde el interior con un tubo que cuenta con una fibra óptica para que el médico evalúe directamente el estado de las vías respiratorias.

Punción

A través de una aguja fina, se extraen células del área previsiblemente afectada.

Otras pruebas diagnósticas para confirmar el diagnóstico de cáncer de pulmón

A mayores, existen otros tipos de pruebas más específicas para la detección del tumor en el pulmón, como el escáner o tomografía computerizada (TC), gammagrafía ósea (para detectar metástasis en los huesos), tomografía por emisión de positrones o la espirometría.

Si bien en otros tipos de cáncer se ha demostrado que el diagnóstico precoz es uno de los factores para la superación del tumor, en el caso del cáncer de pulmón aún no se ha conseguido reducir la afectación mediante el diagnóstico en los primeros estadios del mismo.

Cómo afrontar el cáncer de pulmón: tratamientos para el tumor maligno

Cuando el diagnóstico es positivo, el tiempo -sea cual sea el cáncer a combatir- es clave. En el caso del cáncer de pulmón existen, por ahora, tres tratamientos habituales y otros para una acción más localizada en los bronquios. La elección de uno u otro siempre recae sobre el oncólogo.

La cirugía

Su modalidad depende del tamaño, dónde se encuentra y el estadio del tumor, y puede llegar a significar la extracción del lóbulo pulmonar (lobectomía) o de todo el pulmón (neumonectomía). En cualquier caso, se suelen extraer también los ganglios mediastínicos para analizar la expansión del cáncer.

Radioterapia

Es un tratamiento local para según qué tipos de cáncer de pulmón, que destruye las células del tumor a través de radiaciones ionizantes. Esta modalidad puede tener consecuencias directas sobre los tejidos sanos de alrededor.

Quimioterapia

Mediante el consumo o suministro de fármacos se introducen agentes combatientes del tumor en sangre, que, sin embargo, ataca indiscriminadamente a células malignas y a las sanas. Esta es la opción prioritaria cuando se trata de carcinoma microcítico.

Tratamientos para una acción más localizada

Otros tratamientos como el láser intrabronquial o las prótesis endobronquiales se establecen para aquellos tumores pulmonares que se ubican en el interior del bronquio.

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