Autismo: cómo detectarlo y qué atenciones requiere la persona

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Contenido del artículo

En España, más de 60000 personas se han diagnosticado como autistas, siendo mayoritarios los hombres según datos del IMSERSO y de Autismo España. Estas personas tienen problemas para comunicarse y para interactuar con otros individuos. ¿Qué es el autismo? ¿Cuáles son sus síntomas? ¿Qué necesidades tienen estas personas y qué podemos hacer para mejorar su vida? Abordamos este trastorno del neurodesarrollo desde todas las ópticas.

El autismo: qué es

El Trastorno del Espectro Autista (TEA), conocido generalmente como autismo, es un trastorno neurobiológico del desarrollo del niño. Este trastorno se manifiesta en los tres primeros años de vida del niño, y le acompaña el resto de su vida. De ahí la importancia de una detección precoz y de una concienciación sobre las necesidades de estas personas.

Qué necesidades y cuidados requiere una persona con autismo?

Síntomas del autismo

El niño TEA muestra deficiencias en la comunicación y en la interacción con otros niños. Asimismo, existe un patrón común por el cual los niños autistas tienden a repetir patrones de conduzca, aparentemente de forma compulsiva.

¿Cómo saber si un niño es autista? Además de los test que se establecen, existen una serie de señales que alertan de que el comportamiento del niño quizás se deba al TEA, como puede ser una ausencia de interés por los compañeros de la guardería-escuela, su desinterés por compartir con otras personas, no desarrolla el juego simbólico o no establece contacto visual con quien le habla.

En el ámbito familiar, se puede intuir si rehúye el contacto físico, apenas reacciona a la voz de los padres, o realiza movimientos no habituales de forma repetitiva. Es muy típico el balanceo o los gritos, golpearse, etcétera.

Grados de autismo

Si bien hasta hace unas décadas se hablaba de diferentes tipos de autismo, a día de hoy se les engloba como Trastornos del Espectro Autista, y se etiquetan en función de las habilidades a las que afecta y la intensidad del trastorno.

Así, el trastorno autista de grado 1 es el más complejo. Por desgracia, su afectación es tan profunda que es que se diagnostica con mayor facilidad. Este autismo severo se caracteriza por la ausencia de desarrollo del lenguaje. Como consecuencia de su incapacidad para comunicarse, no expresan emociones como cualquier otra persona, evitan el contacto físico y tienen episodios de movimientos estereotipados que al resto pueden resultar extraños.

El autismo es un trastorno del neurodesarrollo

Por su parte, el autismo regresivo o de grado 2 es uno de los más difíciles de diagnosticar en los primeros años de vida del niño, pues en estos, no muestra ningún tipo de problema en el desarrollo. Llega un momento en el que el niño pierde esa habilidad para interactuar y comunicarse, y como resultado, se aísla.

Finalmente, el autista de grado 3 o autismo de alto funcionamiento es el más leve: el niño desarrolla capacidad comunicativa, se integran con mayor facilidad en el entorno escolar y suelen tener buena memoria. Por el contrario, se obsesionan con determinadas ideas o conceptos, y muestran cierta torpeza motora.

¿Cómo detectar el autismo?

El TEA se diagnostica a los tres años. Tanto cuidadores, en el caso de que les llevemos a la guardería, como los profesores de las primeras etapas educativas, y los padres, son los pilares para la detección precoz del TEA.

Para detectar síntomas de TEA en un bebé, el pediatra y los expertos en educación infantil, así como los propios padres, son claves, pues son los primeros en percibir si el comportamiento del niño difiere a los de otros bebés de su misma edad en aspectos como la ausencia de regulación del lloro, no sonríe o no señala objetos; no balbucea pero emite sonidos de pocas palabras y se observa que, a partir de los 18 meses, no hay más desarrolllo o incluso pierde alguna habilidad.

A partir de los 3 años, los diagnósticos son fiables. Sin embargo, no siempre se tratan, pues es difícil detectarlo si concurren otras patologías.

Cuanto más tiempo se tarde en diagnosticar el TEA, más dificultades tendrá el niño para desarrollar sus habilidades a su ritmo.

¿Tratamiento para el autismo? Esto es lo que puedes hacer por la persona autista

El autismo es una afección que no tiene cura. Sí existen diversos métodos y tratamientos que se focalizan en mejorar la calidad de vida de la persona con TEA.

En dicha acción, más allá de los medicamentos, interviene toda la familia y el contexto social (el ámbito educativo incluido) del menor. No en vano, cientos de niños que, o han sido diagnosticados y no reciben apoyo, o ni siquiera han sido diagnosticado, sufren acoso escolar.

Una persona autista requiere comprensión para sentirse integrada en la sociedad.

miles de niños con autismo sufren acoso escolar

El orden

Para las personas autistas, el orden es paz; la rutina, un paraíso. El caos, un infierno.

No muestres miedo ni temor o angustia

Aunque parezcan personas antisociales, que no empatizan, si tienes miedo de ellas o te sientes angustiado con su comportamiento, ellos lo notan y reaccionan con más angustia, más miedo y más comportamiento inusual.

Respeta su espacio

Las personas con autismo sienten especialmente cuando les invaden su espacio personal. Respétalo.

¿Quieres ayudarle? No te obsesiones, que sea algo natural, y atento siempre a la reacción del autista.

Por último, hay que tomar conciencia de que su comportamiento no se debe a nuestra persona, ni a nadie de la sala, sino que responde a su propio trastorno. Sus hechos no son intencionados.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on telegram
Share on email

Deja un comentario