Cultura

Las mejores aportaciones a la ciencia de Margarita Salas

Las mejores aportaciones de Margarita Salas a la ciencia y al Sociedad

El 7 de noviembre de 2019, el día en el que la ciencia celebraba la efeméride del nacimiento de Marie Curie, fallecía Margarita Salas, la científica más importante de la historia de la ciencia en España. Toda una vida dedicada a la investigación de la biología molecular y a la docencia; toda una vida reivindicando a los científicos como un bien necesario para la sociedad. Estas son las mejores aportaciones a la ciencia de Margarita Salas, que tuvieron una repercusión directa en la Sociedad.

Las 5 mejores aportaciones a la ciencia de Margarita Salas (y a toda la sociedad)

Discípula de Severo Ochoa

Que un premio Nobel te elija como discípula dice de uno más que cualquier otra presentación. El talento, la disciplina, el trabajo y el sacrificio de la carrera científica eran evidentes en Margarita Salas, quien conoció a Severo Ochoa en una conferencia de éste.

Desde entonces, la biología molecular ha sido su segundo gran amor, hasta el punto de abandonar España para hacer el Doctorado con el premio Nobel en el lejano Estados Unidos.

Este viaje lo cambió todo. Para ella y para la ciencia en España. Ella misma reconocía abiertamente que este país era un desierto para los investigadores. Escasos oasis, copados de investigadores que desean aportar a la sociedad, pero que se encuentran con espejismos.

Margarita Salas acudía a diario al Laboratorio

En numerosas entrevistas concedidas, animaba a los científicos a salir del cascarón constrictor español; pero para regresar. Como bien decía Margarita Salas, invertir este talento y dejarlo escapar es la mayor ineficiencia del sistema universitario español.

La revolución en la investigación sobre genética molecular

Decíamos que el viaje a Nueva York, donde aguardaba Severo Ochoa y su equipo, supuso un giro de 180 grados en su vida y en su profesión. Allí pudo especializarse en biogenética molecular, aprender del maestro. Pero siempre tuvo claro que tenía que intentar cambiar la dinámica de no ciencia en la que estaba sumida España.

Así pues, con una beca estadounidense debajo del brazo, llegó a Madrid e inauguró su laboratorio. Junto con su marido, y apoyada por él, inició los estudios que culminarían con el descubrimiento del fago Phi29, el virus que ha permitido desentrañar los secretos del ADN.

Conocer cómo se replicaba el ADN de un virus permitió comprender cómo se propagan los virus en la genética del hombre, así como la aplicación directa en ramas como la arqueología, o la ciencia forense.

Para comprender el alcance de su intelecto, un dato: la patente de ADN polimerasa ha sido la línea de aplicación de ciencia más rentable del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

De la mujer de a la Dra. Salas

Ella misma reconocía abiertamente que no fue un camino de rosas. Aquí, en España. Aquí, donde su propio tutor de tesis pensaba en darle una investigación sencilla que pudiera abarcar como mujer de ciencia.

Aquí, donde demostró que no era la mujer de otro brillante científico español, Eladio Viñuela, sino una investigadora con una personalidad científica propia.

También él fue generoso, apartándose a un lado para que Salas pudiera mostrar a la ciencia que esta también es femenina, con las mismas capacidades o más que cualquier hombre investigador.

El suyo ha sido un feminismo práctico: el día a día, mostrando que, como una precursora del futuro, hubo de sacrificar parte de su vida familiar para dejar libre de espinas el camino abierto. Y al mismo tiempo, supo conciliar ambas caras de la moneda Salas.

Investigación básica de calidad

El legado de M. Salas

Toda su carrera científica ha estado marcada por la filosofía de Severo Ochoa: la ciencia ha de mostrar que es práctica para el día a día del ciudadano; solo así éste comprenderá por qué una sociedad sin científicos está abocada a fracasar.

Así las cosas, una de las mejores aportaciones a la ciencia de Margarita Salas fue precisamente este concepto de utilidad de la investigación a través de la investigación básica de calidad.

Porque, como bien explicaba ella, es en esos estudios de lo más básico de nuestro entorno donde aparecen los primeros resultados que pueden tener una aplicación directa, y positiva, sobre la Sociedad que la impulsa.

Discriminación a los mayores

Después de superar todos los obstáculos, ser reconocida internacionalmente por toda la Comunidad científica, llegó el momento de la jubilación. En todas las entrevistas que ha concedido desde entonces, insisten en lo mismo: ¿por qué un científico en pleno uso de sus capacidades ha de abandonar su laboratorio llegado a los 65-70 años?

Ella misma acudía al laboratorio cada día, gracias a una figura extraordinaria que permite al investigador continuar su trabajo.

La actividad mental, insitía, es el mejor elixir de juventud que puedes obtener de esta tierra.

Se dice que cuando uno trasciende, no muere; sino fluye. Cuatro generaciones de investigadores y científicos están formadas para continuar con la labor que hace cincuenta años inició una mujer, hija de médico, que la animó a estudiar y ser reconocida por lo que ella era: científica, a pesar de todos y todo.

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