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Factores para elegir la mejor cuna para tu recién nacido

Elegir la mejor cuna para tu recién nacido

Cuando das a luz quieres mantener a tu recién nacido lo más cerca posible a todas horas, y las noches no son una excepción. Además, los expertos recomiendan que los bebés duerman en la misma habitación que los padres durante los primeros 6 meses (aunque no necesariamente en la misma cama, ya que existe riesgo de aplastamiento o asfixia). Por ello, lo ideal es comprar una cuna o un moisés lo suficientemente cómoda como para que el bebé pueda estar cómodo pero de un tamaño adecuado para que no ocupe demasiado espacio en la habitación.

Consideraciones a la hora de elegir la mejor cuna para tu bebé

Normas de seguridad de la cuna

Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de elegir cuna para tu bebé es que esta sea segura. Dado que el recién nacido pasará muchas horas en ella, es imprescindible que sea un espacio acogedor y seguro en el que tu hijo se sienta a gusto. Para ello, la cuna debe cumplir una serie de requisitos mínimos:

• Que tenga una altura mínima de 60 centímetros desde la base del colchón hasta la parte superior de los barrotes para prevenir caídas.

• El colchón debe tener alturas regulables para poder bajarlo en cuanto el bebé empieza a intentar ponerse de pie para evitar accidentes. También es necesario que se ajuste al somier perfectamente, sin dejar huecos en los laterales, cabecera ni pies.

• Que no tenga salientes, esquinas cortantes, o bordes con los que el bebé pueda arañarse o engancharse la ropa. Especialmente importante revisar las cunas de madera para asegurarse de que no quedan astillas.

• Que la distancia entre barrotes sea de entre 4 y 7 cm para que el bebé no pueda meter la cabeza.

• Que la estructura de la cuna sea estable y soporte el movimiento.

• Si eliges una cuna con con balancín, debes asegurarte de que sea posible bloquearla para que la cuna también pueda usarse en modo estacionario. Esto es necesario porque cuando el bebé aprende a moverse un poco o darse la vuelta, el peso podría provocar que con el balanceo el niño quedase atrapado contra un lado, pudiendo asfixiarse.

• Si es una cuna se convertible (de las que se hacen cama, sofá o escritorio) hay que verificar que el mueble resultante también cumple con las medidas de seguridad necesarias.

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Límites de peso y edad

La mayoría de las cunas tienen un límite de peso de 6 a 9 kilos, pero recuerda que el peso no es la única forma en la que se le puede quedar pequeña la cuna a un recién nacido. De hecho, muchos bebés serán demasiado grandes para la cuna antes de que alcancen el límite de peso establecido. Verifica las instrucciones para el límite de peso y otros consejos sobre cuándo dejar de usarla, ya que si excedes estos límites la cuna podría llegar a romperse o partirse. Para evitarlo algunos fabricantes añaden un rango de edad orientativo (generalmente de 4 a 6 meses) que es importante seguir.

Vigila a tu bebé de cerca para saber si necesita dejar de usar la cuna antes de los límites establecidos. Si el fabricante indica que puede usar el capazo hasta los 4 meses  o los 9 kilos pero tu bebé supera esos límites, debe dejar de usarla. Los bebés aprenden nuevas habilidades a un ritmo vertiginoso, y si tu niño está intentando aprender a rodar o sentarse, haz la transición a otra más amplia o un parque de juegos para evitar caídas.

Elegir la mejor cuna para tu recién nacido

El soporte del colchón

Es esencial que el colchón de la cuna tenga un soporte firme. Debe ser lo suficientemente fuertes como para sostener al niño sin doblarse ni flexionarse. Para comprobarlo, presiona a lo largo de los bordes del colchón y en el medio para ver si alguna zona hunde con demasiada facilidad. El “efecto hamaca” es cómodo para los adultos, pero peligroso para bebés que no pueden cambiar de postura ni sostenerse. El colchón de la cuna no debe estar muy acolchado para evitar que la cara de tu bebé se hunda en él. Por otra parte, si quieres añadir algún elemento de decoración al colchón, asegúrate de que ningún volante o hilo se extienda al espacio para dormir del bebé. De hecho, casi mejor que dejes la decoración para el resto del cuarto de tu recién nacido y no añadas extras a la cuna para evitar riesgos.

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Ropa de cama para la cuna

Todo lo que tu bebé necesita para dormir como un príncipe es una sábana ajustable simple y un cubre colchón impermeable que repela los posibles escapes del pañal. Ambos deben adaptarse perfectamente al colchón de la cuna, ya las cunas no tienen tamaños estándar como las camas de adultos, por lo que puede ser difícil encontrar sábanas que sean adecuadas para la tuya en concreto.  Por ello, asegúrate de que tomas las medidas correctas del colchón para poder encontrar las sábanas adecuadas. Y a ser posible ten varios juegos a mano para poder cambiarlas… Te serán de utilidad en la inevitable explosión del pañal más de una noche.

En cuanto a los extras que vienen en muchos juegos de cama para bebé, no son necesarios. Evita todo tipo almohadillas, edredones o revestimientos blandos interiores. Un espacio seguro para que duerma un bebé debe estar prácticamente vacío: casi todas las muertes en cuna de bebés se relacionan con la ropa de cama o juguetes añadidos al espacio para dormir. Así que súmate a la tendencia minimalista en cuanto a la decoración de la cuna para tu bebé y evita riesgos.

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