Salud

4 asanas sencillas para empezar a hacer yoga en casa

posturas de yoga, asanas sencillas

Después de conocer los beneficios del Yoga y aprender lo importante que es la respiración en esta disciplina, llega el momento de empezar con las asanas o posturas de yoga. En este artículo vamos a conocer cuatro asanas sencillas pero importantes, ya que son necesarias para otras posturas más complejas. Todas las asanas se pueden practicar en casa, en el jardín, en un parque o incluso en la playa. Cualquier lugar tranquilo donde puedas pasar un rato cuidando de ti misma, es perfecto.

Para la práctica de estas asanas solo necesitas una esterilla o aislante y ropa cómoda.

Yoga: Postura de la Montaña o Tadasana

La postura de la montaña o Tadasana es un de las más fáciles y también de las más importantes en yoga. Según vayas avanzando en esta disciplina verás que todas las posturas que se hacen de pie, se inician desde esta asana.

Colócate de pie. Céntrate en una respiración consciente. Siente como tus pulmones se llenan y se vacían, mientras tu cabeza se concentra en la respiración. Los pies, preferiblemente juntos, pero puedes separarlos hasta el ancho de la cadera si estas más cómoda. Lo importante es sentir los pies bien apoyados en el suelo.  Extiende los brazos a lado del cuerpo, pero no pegados a él. Las palmas de las manos estiradas mirando al frente y los dedos juntos señalando al suelo. Después, estira bien la espalda sin levantar los hombros, que deben permanecer relajados. La mandíbula paralela al suelo. Mantén la boca un poco abierta para que tu mandíbula también este relajada.  Por último, aprieta la parte baja del abdomen.

Mantén la posición durante 20 – 25 segundos, siempre acompañada de una respiración consciente y profunda. Relaja durante 20-25 segundo y vuelve a la posición. Trata de acompasar el movimiento y la respiración.

Quizá te interese leer:  No consumas alcohol durante el embarazo si no quieres problemas

Yoga: Postura de la Cigüeña o Padahastasana.

postura cigueña yoga

Desde la postura de la montaña, en relajación, inspira mientras elevas los brazos estirados hacia arriba. Con las manos estiradas y los dedos juntos. Cuando comenzamos a expulsar el aire, vamos bajando los brazos y pegamos la barbilla al pecho. Lo ideal es llegar a agarrarse los dedos de los pies. Pero si no llegas el primer día, no te preocupes. Agárrate del gemelo o los tobillos. Debes llegar hasta el punto donde sientes tu espalda estirada, pero sin sentir dolor en ningún momento.

Quédate en esta posición durante unos 20 segundos, al principio y ve aumentando el tiempo hasta llegar a un par de minutos cuando ya lleves unas semanas practicando esta postura. Siempre concentrada en tu respiración. En cada exhalación intenta bajar un poco más.

Antes de empezar a incorporarte, relaja los brazos de déjalos muertos unos segundos más. La subida se debe hacer lentamente, acompasada con la inhalación de aire y con la barbilla pegada al pecho para evitar mareos.

Yoga: Postura del Árbol o Vrksasana.

yoga postura del árbol

Desde la posición de la montaña juntamos la palma de las manos a la altura de pecho. Los hombros deben estar relajados. Mantén la mirada en un punto fijo y sigue practicando una respiración consciente. Pon el peso de tu cuerpo en una pierna y siente bien apoyada la planta del pie. Desde esa posición intenta llevar la planta del píe sin peso hasta apoyarla en el muslo, con los dedos mirando hacia abajo. Si no llegas al muslo, puedes apoyar en la rodilla o incluso en el gemelo. Hasta donde llegues.

Los brazos los puedes dejar con las palmas juntas a la altura del pecho o bien elevarlos por encima de la cabeza, pero manteniendo las palmas de las manos juntas.

Quizá te interese leer:  La menopausia ¿Qué es, cómo es y cuando sucede?

Lo importante es que mantengas la posición y el equilibrio durante unos 20-30 segundos. Después, no bajes la pierna de forma brusca, deja que la planta del pie de vaya deslizando hasta el suelo.

Repite la posición poniendo el peso sobre la pierna contraria.

Yoga: Postura del Niño o Balasana.

postura del niño, yoga

Para terminar con las posturas de iniciación, la postura del niño o balasana es una postura de relajación. Va perfecta para terminar una sesión de yoga en casa.

Esta posición se inicia de rodillas, para después sentarte sobre los talones. Poco a poco ves bajando la cabeza, hasta dejarla apoyada en el suelo. Los brazos los puedes mantener paralelos al cuerpo, con los dedos de las manos mirando a tus pies. O bien, puedes elevar los brazos y apoyar las palmas de las manos por delante de tu cabeza. Como te sientas más cómoda.

Debes mantener los músculos relajados y una respiración profunda y constante. Cuando termines, levanta la cabeza despacio junto con el torso para volver a la posición inicial. Una vez estés de rodillas. Déjate caer hacia un lado hasta quedar sentada en el suelo.  Ya puedes ponerte de pie, pero siempre despacio.

Con estas cuatro posturas tienes una sesión en casa de unos 15 minutos de yoga. Estos ejercicios te ayudaran a tener la espalda estirada y mantener una postura correcta. Evitaran incómodos dolores de espalda y contracturas. Además te ayudaran a ir ganando flexibilidad y equilibrio. Pero sobro todo, concentración, relajación y dominio de ti misma.

Inténtalo y aprovecha las ventajas del Yoga, una disciplina para unir cuerpo, mente y corazón.

4 asanas sencillas para empezar a hacer yoga en casa
5 (100%) 2 votos

Ver comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Populares

Ir arriba