Amor

7 consejos para avivar la llama en una relación aburrida

Cómo avivar la pasión en una relación

Las relaciones de pareja implican dedicación, tiempo, complicidad y pasión. Con el paso del tiempo, según el tipo de relación que se establece, la pasión se apaga y se convierte en rutina. Si quieres evitar llegar a ese punto, atento a los consejos para avivar la llama en una relación según los expertos.

Consejos prácticos para avivar la llama en una relación

La complicidad es una parte vital de una relación sólida

¿Sientes que tu relación se apaga? ¿Percibes que la reación se está enfirando pero no quieres que termine? Hemos consultado a expertos en psicología y sexología para conocer el secreto para avivar la llama de una relación aburrida y sin magia.

Perdón y gracias, dos palabras para que la relación no se enfríe

En ocasiones, la comunicación (o la ausencia de esta) genera más fricciones que cualquier otra inquietud. Existen dos palabras que ahondan en la comunicación de la pareja sin necesidad de decir nada más: perdón y gracias.

Durante la fase de enamoramiento, se idealiza a la pareja; sin embargo, el tiempo implica conocimiento y situaciones del día a día en el que esa persona te falla o tú mismo le fallas.

Las emociones negativas asociadas a esas situaciones (rabia, rencor) pueden transformarse en confianza y seguridad.

Del mismo modo, ser agradecidos con lo que la otra persona nos aporta, y exteriorizarlo, aumenta la complicidad de la pareja.

Cuidar a tu pareja

Los juguetes eróticos y la imaginación son claves para alimentar la pasión entre la pareja

Del mismo modo que un jardinero cuida y mima sus plantas cada día con una actividad, las relaciones de pareja necesitan también de ese cuidado.

A la hora de establecer relaciones duraderas, cómo tratamos a la otra persona define el tipo de relación que se establece.

Si de verdad quieres avivar la llama de la pasión con tu pareja, demuéstrale que es importante para ti en lo físico -la amas tal y como es y está-, y en lo emocional.

Juguetes eróticos, novedades para avivar la magia de la relación

En ocasiones, la mejor forma de activar las emociones es intensificar y cambiar las rutinas en los físico, explorando otras fórmulas para hacer más seductor el juego del amor.

Los juguetes eróticos, aun cuando son un tema tabú para muchas parejas, desempeñan un papel muy importante para conseguir avivar la pasión en una relación.

Además de lo juguetes sexuales, los geles y juegos eróticos son una fuente útil de estrategias innovadoras para mejorar la vida sexual de la pareja.

En las primeras relaciones, la novedad, la exploración y las emociones a flor de piel llevan a un estado de actividad física mayor. Con el paso de los años, la pareja, si no cuida la relación y qué es lo que la aporta pasión, entra en fase de estancamiento.

El costumbrismo mata la pasión. Los juguetes eróticos y la experimentación abre una vía para retormar ese interés por el cuerpo y la unión con la otra persona. En definitiva, alimenta la chispa de la pasión que comenzaba a apagarse.

Valora lo positivo, no lo negativo de tu pareja

Si de verdad quieres evitar que la relación se enfríe y termine, da prioridad a aquello que la pareja aporta al saldo positivo. Todas las personas cuentan con puntos fuertes y debilidades que hacen que la convivencia sea compleja.

Para reactivar la pasión y el interés por la otra persona, los psicólogos recomiendan focalizar lo positivo y convivir con esas manías siempre que no afecte negativamente a nuestra propia psique.

Los pequeños detalles, un gran paso para avivar la llama en una relación

Los detalles cuentan

Los científicos han demostrado que existe un amor sentimental y un amor físico. Para que este se reactive, se necesita intensificar la primera parte.

Los detalles, más allá de regalos y obsequios, tienen mucho que decir. No han de ser, obligatoriamente, grandes gestos o dispendios exagerados. Los pequeños detalles del día a día son los mayores activos de una relación de pareja.

Ser cómplices, clave para avivar la llama en una relación

Ser cómplices implica unirse fuertemente a otra persona, en lo físico, pero también en lo emocional. Al establecer ese nexo, se recibe, se entrega y se comparte.

Hablar de aquello que preocupa; de aquello que es inquietante; de los éxitos, de los fracasos.

Escuchar a la otra parte. Todo ello une a la pareja, y le confiere esa conexión emocional que deriva, irremediablemente en una atracción y un deseo físicos.

Evitar los 4 jinetes del apocalipsis del amor

Este es el curioso nombre que ha otorgado el psicólogo Gottman a los cuatro grandes enemigos de una relación de pareja sólida: la crítica por el daño, el desprecio y la indiferencia, la hipervigilancia (exceso de control) y la retirada emocional (discusiones con periodo de no comunicación).

No se trata de que se deba dar en todo la razón, pero sí buscar el punto de equilibrio entre las partes, llegar a acuerdos y comprenderse y respetarse.

Volver al pasado (donde todo comenzó)

En ocasiones, las parejas se preguntan cómo se ha llegado a esa situación de desunión. Para estos casos, los psicólogos y expertos matrimoniales insisten en la idoneidad de realizar una prospección para identificar dónde comenzó todo y qué fue lo que te atrajo de esa persona.

Solo así conseguirás descifrar el galimatías en el que se ha convertido la relación.

Así pues, si de verdad queremos evitar que la pasión se agoste y avivar la llama en la relación, la dedicación, el compromiso y la escucha se conviertes en armas contundentes. Todo lo demás llega después.

Ver comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir