Salud

Trucos para dormirse rápido y descansar bien por las noches

Dormirse bien

Sin duda, la mejor forma de comenzar el día es despertar después de haber disfrutado de un sueño reparador, y de calidad. Sin embargo, algo que parece tan sencillo a priori, puede suponer todo un reto para ciertas personas. Por ello, vamos a darte algunos trucos con los que conseguir dormirse rápido y por supuesto, descansar mejor.

Dormir es una de las actividades más importantes que necesita realizar nuestro cuerpo. De hecho, es tan importante como alimentarse o respirar. Gracias al sueño conseguimos reponer energías y recuperarnos tanto física como mentalmente. Siendo esto así, nuestra forma de conciliar el sueño tiene una gran influencia sobre nuestra salud. En efecto, las personas que no duermen bien pueden caer en una depresión aguda, motivada por la falta de descanso.

Cómo conseguir dormirse rápido

Son numerosos los factores que pueden alterar esta función vital, que pueden ser externos, a consecuencia de la alimentación y algunas sustancias como el café, hasta ciertas predisposiciones crónicas. En ocasiones, la ansiedad, las preocupaciones o las actividades cotidianas interfieren, de manera considerable, en nuestra capacidad de descansar.

Cuidado con la cafeína, teína y similares

No tomar demasiado café

Se ha demostrado que la cafeína, la teína y algunos excitantes como la taurina pueden aumentar nuestro rendimiento. Además, nos permiten estar despejados e, incluso, más activos. Sin olvidar el placer que supone consumir una buena taza de té o café.

No obstante, estas sustancias pueden ejercer una gran presión eliminando esa sensación de cansancio y por ende, de sueño. Para evitarlo, además de sustituirlos por productos descafeinados, procura evitar el consumo de excitantes pasadas las 16:00 horas.

Establece unos horarios

Disfrutar de una buena rutina de sueño puede ser producto de una buena organización del día. Por ello, al igual que planificamos para ser más productivos, es muy importante planificar el sueño, y establecer una hora de acostarse.

Es posible que los primeros días cueste conciliar el sueño a una determinada hora. Pero con el paso de los días, iremos forzando a nuestro cerebro a dormirse más rápido.

Procura, también, mantener tus horarios durante el fin de semana, al menos el horario matutino: así no te costará dormir llegada la noche.

Evita la tan deseada siesta

Efectivamente, hay horas del día, tanto antes como después de comer, en las que nuestro cuerpo parece desfallecer. Sobre todo cuando no hemos pasado una buena noche y nos faltan horas de sueño.

Si es algo eventual, una pequeña siesta de unos quince minutos puede ser de gran ayuda. Pero si tenemos problemas para conseguir dormirnos al final de la jornada, es mejor evitarla. De esta forma llegarás más cansada o cansado a la cama.

La cama es solo para dormir

Algunos expertos afirman que casi un tercio de nuestra vida lo pasamos sobre la superficie de nuestra cama. Sin embargo, en ocasiones es necesario mantener una relación de distancia con ella. Es recomendable evitar realizar hacer actividades como leer, estudiar o ver la televisión desde la cama; esa no es su finalidad.

Asimismo, por todos los medios debemos evitar esos momentos de larga espera entre las sábanas intentando dormir. Esto suele provocar un mayor estrés y nerviosismo.

Relájate: prepara tu cuerpo para el descanso

Por último, para conseguir dormirse deprisa es muy importante olvidar las tensiones del día e intentar relajarse. Esto puede acompañarse de ciertos ejercicios de meditación, junto con alguna infusión que nos haga más receptivos al sueño.

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