Salud

Carga mental femenina ¿En qué consiste y cómo afecta hoy en día?

Carga mental femenina

Estamos en el siglo XXI pero a día de hoy la mayoría de las mujeres siguen siendo las responsables de la mayoría de las tareas de casa. Estas no son reconocidas como un trabajo, pero en ocasiones se contrata y se paga a otra persona para que las haga, contradiciendo de este modo lo anterior. En esto consiste la carga mental femenina, en toda la presión mental y emocional que sufre una mujer debido a la cantidad de responsabilidades que asume en su vida diaria.

Esta situación se da aunque conviva con un hombre, que creerá que «ayuda» a su compañera de vida recogiendo un plato o usando una escoba, aunque también sea su cometido.

¿Qué es la carga mental femenina?

Se trata de un peso invisible que se genera por el esfuerzo mental constante y deliberado que conlleva estar pendiente de que las dinámicas de la casa funcionen bien. Si bien es cierto que el hombre poco a poco se va incorporando a las tareas del hogar, no es menos cierto que quien sigue dirigiendo la orquesta doméstica es la mujer.

Cuando hablamos de la carga mental debemos distinguir entre el trabajo físico -como ir al supermercado o, por ejemplo, hacer una gestión bancaria-, que muchas veces es una labor compartida; y el trabajo mental, que supone estar pendiente de todo. Algunos ejemplos son darse cuenta de qué hace falta, organizar, planificar, comprobar, anticiparse, decidir y supervisar, entre otras cuestiones. Estas, la mayor parte de las veces, son asumidas solo por un miembro de la pareja y en su mayoría por una mujer.

Carga mental femenina

¿Sufres carga mental?

Para saber si se sufre de carga mental, el primer consejo que ofrecen los profesionales es escuchar al cuerpo, que envía señales distintas a cada persona. La carga mental puede manifestarse a través de cansancio, dolores o irritación, por ejemplo. Por este motivo, hay que respirar hondo y pensar. Si sientes que todo lo ves de forma negativa o si estás muy irritable tienes que frenar y analizar qué está pasando.

Dos síntomas que indican carga mental femenina

La carga mental femenina suele manifestarse a través de dos síntomas principales. Por un lado el sentimiento de culpabilidad y por otro la falta de priorización de una misma.

Las mujeres solemos llevar el sentimiento de culpa a cuestas como una mochila. Hay que entender que no se puede ser perfecta y dejar de sentirnos culpables por delegar. Además, es reseñable que la falta de tiempo se convierte en una situación en la que la mujer queda como la última prioridad. Como no pedimos ayuda, no nos dedicamos tiempo y eso nos aleja de la mujer que éramos antes.

Consecuencias de la carga mental femenina

Si la carga mental se mantiene en el tiempo y no se gestiona, uno de los primeros efectos que pueden tener lugar es el de cometer más errores. Este hecho provocará, por ejemplo, un mayor riesgo de accidente. También se traducirá en fatiga, que degenera en estrés. Asimismo, la persona también puede sufrir problemas gástricos, metabólicos o incluso cardiovasculares. De hecho, en las últimas investigaciones se ha visto incluso que el estrés modifica el cerebro.

Por otro lado, cabe destacar que el problema de la carga mental es aún mayor si pasa desapercibido. Ocurre que algunas veces las personas van a consulta por un problema de salud, por ejemplo gástrico, pero sin comunicar su origen. De esta manera, el médico podrá luchar contra el trastorno estomacal pero difícilmente desaparecerá si no se ataca la raíz del problema.

Carga mental femenina

Diferentes efectos de la carga mental femenina

Los profesionales diferencian las consecuencias del estrés provocado por la carga mental entre las cognitivas (desde la preocupación a la obsesión), las fisiológicas (sudoración, molestias en el estómago o mareos) y las motoras (como comerse las uñas y tics como los movimientos de piernas).

Aunque no hay una relación demostrada, lo que sí es cierto es que las mujeres consumen muchos más ansiolíticos y antidepresivos que los hombres.

¿Cómo podría reducirse la carga mental femenina?

Aunque nos parezca imposible, si la sociedad se uniese para luchar contra la carga mental femenina, se encontraría una solución rápida y eficaz. A continuación, exponemos algunas ideas importantes para acabar con este problema.

Turnos flexibles

La flexibilidad, tanto para hombres como para mujeres, puede ayudar a las parejas en las que ambos miembros trabajan a equilibrar la carga, especialmente dado que los hombres más jóvenes están cada vez más dispuestos a asumir tareas domésticas. Las compañías deben permitir que los empleados trabajen bajo términos flexibles siempre y cuando la labor se haga, recompensando los resultados.

Cambiar el pensamiento de los consumidores

Muchos anuncios publicitarios siguen perpetuando roles de género obsoletos. Ahora, algunas compañías están trabajando para cambiar eso, y algunas iniciativas globales apuntan a eliminar por completo los estereotipos de los anuncios de publicidad.

Baja de paternidad

Muchas compañías tienen bajas por paternidad equiparadas a las de maternidad, pero los trabajadores que las aprovechan a menudo son estigmatizados. Éste no debería ser el caso. Además de proporcionar un valioso tiempo de unión con un nuevo bebé, la baja de paternidad también permite a los hombres experimentar lo que hacen sus mujeres en el hogar y ver de primera mano cuánto trabajo se necesita para gestionar una casa y una familia.

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